El mensaje atrás del galardón del Nobel: Paul Roemer

15-10-2018 23:36

La academia sueca, que le “administra” el premio al Banco Central Sueco, le otorgó el premio “Nobel” a dos connotados economistas la semana pasada.

El primer galardonado es William Nordhaus un especialista en economía del medio ambiente1. Es un reconocimiento a la existencia de las fallas de mercado. El segundo de ellos es Paul Roemer, un reconocido macroeconomista que se especializa en la teoría del crecimiento económico. Pero hay detalles en este segundo galardonado, pues no es cualquier macroeconomista, sino uno que hoy día se considera en la ciencia económica como un disidente, al estilo Krugman.

Lo interesante es que Roemer ha sido un feroz crítico del paradigma que hasta 2008 predominaba en la teoría macroeconómica. De hecho, él mismo perteneció a esa corriente de pensamiento en los inicios de su carrera, y poco a poco fue desencantándose del mismo. Pero se destapó en sus críticas cuando ocurre la crisis financiera que sacudió al mundo en 2008.

Su rompimiento con el pensamiento predominante tiene además nombre y apellido: el también premio nobel Robert Lucas, a quien acusa junto a sus seguidores de obstinados y algo más.

Todo inicia en 1978 con una publicación de Lucas con Sargent donde formulan un modelo muy riguroso del mercado laboral que representa el inicio de lo que hoy se conoce como la curva de Phillips aumentada que incluía un elegante modelaje de las expectativas de los agentes. El artículo dejaba las puertas abiertas a extensiones, y distintos caminos hacia dónde proceder como modelos de contratos de largo plazo y hasta para permitir salarios rígidos. (Ver https://paulromer.net/what-went-wrong-in-macro-overview/)

 

Roemer ha sido un feroz crítico del paradigma que hasta 2008 predominaba en la teoría macroeconómica. De hecho, él mismo perteneció a esa corriente de pensamiento en los inicios de su carrera, y poco a poco fue desencantándose del mismo. Pero se destapó en sus críticas cuando ocurre la crisis financiera que sacudió al mundo en 2008

 

 

Sin embargo, ante ciertas críticas, particularmente de Solow (al que también acusa de obstinado) según Roemer, Lucas y sus seguidores se cerraron y se aislaron y acapararon buena parte de las salidas de la investigación, es decir, las revistas académicas, rechazando toda contribución que no utilizara sus contribuciones como punto de partida.

Así los modelos de ciclos económicos reales persistieron en el tiempo, cuando no arrojaban buenas y sólidas recomendaciones de política económica. Lo que es más, Roemer insinúa falta de rigor científico, pues en su opinión, para defender sus modelos abandonaron el método científico.

Más recientemente, Roemer había sido nombrado Economista en Jefe del Banco Mundial, puesto al que renunció después de un escándalo (que reseñé en este espacio hace unos meses, intitulado Índices) donde se descubrió que el Banco Mundial, a través de su índice Doing Business, alteraba e influía en el proceso político de Chile.

Permítaseme recordarlo: Resulta que Chile daba bandazos entre el lugar 30 y 57 de un año a otro en ese índice. Cuando se ubicaba en el 30, el gobierno de la derecha estaba en el poder. Cuando bajaba al lugar 57, era el gobierno de izquierda el que lo encabezaba.

Se acusó al Banco Mundial de manipular los datos. Este respondió que no era así, y que lo que pasaba era que estaba aplicando un cambio de metodología. El economista en jefe, Paul Romer, recién galardonado Premio Nobel que había pedido disculpas ante Chile, terminó renunciando.

Como se puede apreciar, la academia sueca le da un espaldarazo a este economista disidente del pensamiento macroeconómico de la profesión. Su rompimiento con Lucas y sus seguidores, con la consecuente crítica a como se estudia la macroeconomía hoy día, es un claro mensaje de la academia de que la teoría macro debe cambiar y abrir nuevos caminos.

 

Ver su último libro The Climate Casino. Risk, Uncertainty, and Economics for a Warming World. Yale University Press, 2013.