¿Cómo se construye la certidumbre económica?

27-02-2020 14:28

Con tiempo, con mucho tiempo. Y cuando finalmente se logra, se puede perder en muy poco tiempo.

Podría decirse que, en materia económica, la esencia de un buen gobierno es generación de certidumbre a los agentes, no hay de otra. El consumidor la necesita para tomar sus decisiones como lo es comprar un auto, una casa o hasta unos tacos. El empresario no puede iniciar un proyecto si además de la incertidumbre propia de una inversión, el gobierno no le provee con estabilidad macro, protección de derechos y claridad en la ruta -cualquiera que esta sea- que se quiere tomar.

Las propias áreas al interior del gobierno necesitan que su líder les asegure que sus esfuerzos no serán en vano, por cambios constantes en la “jugada”. Por último, los actores del exterior no confiarán en el país si sus derechos de propiedad no están completamente definidos y protegidos además del trazado de una ruta crítica razonable.

Pero todo lo anterior requiere de instrumentos que les den coherencia. Al final, las partes del accionar del gobierno tienen que contar con consistencia y coherencia entre sus partes. Esta no es otra cosa que, si uno pone la llanta delantera a una bicicleta, uno esperaría que se ponga la trasera, para que la bicla pueda usarse. No puede uno solamente poner una de ellas y decir que fue un éxito, si la otra no se coloca. Eso sería inconsistente, generaría incertidumbre y nadie se atrevería a montar la bicla.

En otras palabras, la política económica debe ser coherente entre sus partes. Es un rompecabezas que debe embonar. Y esto es lo que ven los inversionistas, eventualmente, para decidir si 'meten su lana' o no.

Acabar con el capitalismo de cuates que se ha tenido en nuestro país, no implica la generación de incertidumbre económica, por el contrario, se tiene una oportunidad única para trazar certidumbre con un capitalismo con sentido humano, y no de cuates. Pero la certidumbre empieza por las orejas para escuchar y discernir las opiniones sensatas y técnicamente viables dentro del gabinete.

Ojalá esto se entienda, porque el tiempo se agota.