En el horizonte del 2023, asoma caída importante de precios en alimentos

La FAO y OCDE prevén en los próximos diez años cotizaciones 13.8% más bajas que las actuales.

06-11-2014 15:22 Por : Arena Pública
El 2008 representó una jornada de pesadilla para los consumidores. Aquel año, la inflación alimentaria se ubicó en 13.2%.
El 2008 representó una jornada de pesadilla para los consumidores. Aquel año, la inflación alimentaria se ubicó en 13.2%.

Después del gran incremento en el precio de los alimentos registrados en los últimos años, las condiciones actuales apuntan que hacia el 2023 se podría registrar una caída en los precios del 13.8% en promedio, de acuerdo al estudio “Perspectivas Agrícolas 2014-2023”.

El documento elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) considera que las excelentes producciones agrícolas registradas en el último año, el comportamiento de los mercados y las actuales políticas alimentarias mundiales presionarán a la baja los precios de los principales alimentos.

Esto tras revisar las tendencias al futuro en 19 productos clave como lo son la avena, el arroz, granos, oleaginosas, aceites, algodón, carnes y derivados lácteos.

De acuerdo a datos de la FAO, 2008 fue un punto de quiebre para los precios de los alimentos al llegar a niveles históricos derivados de malas cosechas, clima adverso y un incremento en la demanda mundial. Aquel año, la inflación anual mes a mes de los alimentos respecto al 2007 se ubicó en un promedio del 13.2%.

De ahí en adelante, la volatilidad ha sido la norma en los mercados mundiales de alimentos. En 2009 promedió una inflación del 6.4%, en 2010 del 7.3%, en 2011 8.4% en 2012 6.1% y 2013 la inflación promedio fue de 7.3%.

El documento refiere que no existe un factor determinante por sí solo en el incremento de precios en los alimentos; no obstante, los más mencionados son las condiciones climáticas desfavorables, el aumento en los precios de energía, el aumento de la demanda, la depreciación del dólar, un lento crecimiento en la productividad —principalmente de los cereales— y la especulación del mercado.

Dentro de los próximos diez años, se espera dar vuelta a la hoja, principalmente impulsado por una mejor producción. De acuerdo a las expectativas analizadas por las dos organizaciones mundiales, hacia el 2023 respecto de los niveles vistos en los últimos tres años  se espera que la producción de trigo crezca 12%, la de los cereales secundarios en 17% y la de semillas oleaginosas en 26%. Por su parte, la carne de ave en 27%, el pescado en 17%, el cerdo en 15% y la carne de vacuno en 13%, por mencionar algunos.

Durante la presentación del documento, la representante en México de la FAO, Nuria Urquía, comentó: “esto es algo positivo teniendo en cuenta la turbulencia y los años difíciles que hemos pasado con los altos precios y la volatilidad. Vemos a futuro una situación diferente, con un crecimiento generalizado entre las economías en desarrollo y al mismo tiempo una producción estable y muy elevada en los años 2013 y 2014”.

Añadió que si bien los precios de los cereales se mantendrán a la baja gracias a las crecientes producciones mundiales, no sucederá así con la carne, cuyo consumo continuará creciendo en economías emergentes, con destacada participación China e India.

Presente en el evento, el jefe de la División de Comercio Agroalimentario y Mercados de la OCDE en París, Jonathan Brooks, subrayó que estas previsiones están basadas en el contexto actual y están sujetas a riesgos como el cambio climático o en políticas nacionales, el mercado energético futuro así como en las variaciones de demanda y oferta.

 

 

A FONDO: Consulta OCDE-FAO Perspectivas Agrícolas 2014-2023.