Gobiernos y Finanzas Públicas

Abarroteros piden prevenir ley de buenas prácticas

10-07-2014 08:07

Microempresarios dedicados al comercio al menudeo buscan equilibrar la balanza entre las grandes cadenas de distribución y los pequeños proveedores de productos en el mercado.

La Asociación Nacional de Abarroteros Mayoristas es uno de los organismos que impulsa el acuerdo de prácticas justas y competitividad. Agrandar
La Asociación Nacional de Abarroteros Mayoristas es uno de los organismos que impulsa el acuerdo de prácticas justas y competitividad.

Sólo como testigo la Secretaría de Economía, que encabeza Ildefonso Guajardo, presenciará la firma de la nueva edición del llamado convenio de concertación para la mejora continua de prácticas comerciales competitivas.

Hasta ahora -y a pesar de que la Concamin y la Canacintra impulsan este acuerdo que busca establecer reglas más justas entre proveedores y las poderosas cadenas de tiendas de autoservicio- la Secretaría de Economía ha preferido permanecer al margen del convenio con el cual la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio (ANTAD), que dirige Vicente Yáñez, busca reducir el nivel de inconformidad generado por las prácticas de negocios impuestas por compradores con un poder sustancial frente a sus proveedores, sobre todo los pequeños y medianos.

Son, en cambio, las grandes marcas de alimentos, bebidas y lácteos las que apoyan un convenio de concertación porque, hasta ahora, no han apoyado el proyecto de promulgar una Ley de Buenas Prácticas Comerciales.

Desde el año pasado, la Asociación Nacional de Abarroteros Mayoristas (ANAM), que preside Iñaki Landáburu, ha sido la organización que, con el apoyo de los empresarios en el sector de las tortillerías y panaderías tradicionales, ha impulsado la realización de mesas de trabajo dirigidas a cabildear ante el Congreso esta legislación.

El proyecto de ley promovido por la ANAM, y que conoce ampliamente la Secretaría de Economía, se encuentra en el Senado de la República, pero algunos legisladores la consideran un tema menor, sobre todo frente a la nueva Ley Federal de Competencia Económica.

La mala noticia para la ANAM y los seguidores de una legislación que buscaría equilibrar la relación de poder entre tiendas de autoservicio y empresas del sector de bienes de consumo, es que en la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofeco) -al menos en los últimos dos años- no han encontrado los elementos suficientes para cuadrar una investigación que busque mejores condiciones de competencia.

El pasado 8 de julio, en la Secretaría de Economía se realizó una reunión en la que se notificó a la ANAM, a la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa), así como a otras organizaciones que forman parte de la Concamin, pero que no están contentas con los términos de estos convenios cuya aplicación ha tenido pocos efectos para la equidad en las negociaciones.

En resumen, le pidieron a la Secretaría de Economía que se impulsaran tres grandes cambios: 1) Impedir que algún proveedor de tiendas de autoservicio venda debajo de sus costos, lo que claramente constituye una práctica de comercio desleal; 2) Que se impida la celebración de convenios unilaterales que al final dañan a los proveedores y 3) Que el pago final se ubique por debajo de los costos.

La ANAM está interesada en este convenio de mejores prácticas en el sector de tiendas de autoservicio porque, bajo las condiciones actuales, constituye una competencia desleal.

Al cierre de 2013 las ventas del canal abarrotero mayorista se ubicaron en 171 mil 59 millones de pesos, 47% más que lo registrado en el 2012. En el primer trimestre y, en medio de una economía con problemas, la tendencia positiva en un sector que se convirtió en refugio de muchos sectores, se mantuvo con un crecimiento de 4.2%.

 

MÁS INFORMACIÓN: Consumo privado sigue a la baja, ventas al menudeo caen 0.4% anual en abril; Arena Pública, 20 de junio del 2014.

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