Gobiernos y Finanzas Públicas

FOVI y SHF litigan créditos de Su Casita en medio de su quiebra

14-04-2014 09:34

El proceso de bancarrota y la liquidación de la Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofom) Su Casita, no ha sido sencillo.

En la quiebra de Su Casita, Deutsche Bank Trust Company solicitó ser considerado como acreedor con “privilegio especial”. Agrandar
En la quiebra de Su Casita, Deutsche Bank Trust Company solicitó ser considerado como acreedor con “privilegio especial”.

Deutsche Bank, el banco de origen alemán que aquí dirige Jorge Arturo Arce Gama y la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), a cargo de Jesús Alberto Cano Vélez, junto con el Fondo de Operación y Financiamiento Bancario a la Vivienda (Fovi), figuran entre los principales acreedores de la Sociedad Financiera de Objeto Múltiple que, en proceso de liquidación, todavía constituye uno de los grandes dolores de cabeza para el banco de desarrollo.

La documentación que respalda el proceso de liquidación de la Sofom, que fundó José Manuel Agudo en la década de los noventa, revela las objeciones que formuló Jaime Corenstein Gitlin, representante de HSBC México y responsable del fideicomiso F/262757 del FOVI. Varios créditos identificados por el Fovi con Su Casita y que formaban parte de la masa concursal de la intermediaria financiera fueron motivo de objeciones por parte de HSBC. Tanto la SHF como el FOVI han sido cuestionados por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), a cargo de Juan Manuel Portal, por extender rescates con recursos públicos en el caso de varias Sofomes y cuya recuperación cada día se vuelve más compleja.

Corenstein Gitlin, quien se inconformó a nombre del Fovi ante las autoridades concursales que se ocupan de la quiebra de Su Casita, es un litigante que forma parte del despacho de Jaime Guerra, uno de los abogados con más experiencia en temas de quiebras y cesaciones de pago.

La Sofom Su Casita fue declarada en quiebra el año pasado y su crisis de pago se precipitó con los problemas que enfrentaron desarrolladoras inmobiliarias como Urbi que, por cierto, cerró varios negocios con Deutsche Bank en el marco del programa para la adquisición de viviendas mediante el esquema de Renta con Opción a Compra (ROC).

En la quiebra de Su Casita, el síndico Miguel Ángel Dávila recibió la solicitud de Deutsche Bank Trust Company, a través de su representante Octavio Ochoa Huerta, de ser considerado como un acreedor con “privilegio especial”. No fue aceptada esa petición. El banco extranjero también solicitó a quienes se encargan de liquidar los bienes de Su Casita el pago de gastos de administración por más de 760 mil dólares.

En los negocios con Su Casita y Urbi, bajo la dirección de Cuauhtémoc Pérez Román, Deutsche se hizo cargo de los fideicomisos que administraban los complejos habitacionales y que también tenían como obligación desarrollar obras y servicios públicos para dar sustentabilidad a esos desarrollos de viviendas, como aquel que se construyó en Tecámac, Estado de México.

Ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), que representa Lorena Martínez, Deutsche Bank ha tenido que comparecer por el pago de mensualidades para créditos autorizados por Su Casita y en donde también aparece como responsable de varios fideicomisos.

Mientras tanto, HSBC, de manera independiente al proceso de quiebra de Su Casita ante los juzgados de distrito, tiene el mandato de seguir litigando, a cuenta del Fovi, los créditos problemáticos autorizados por Su Casita y que, muchos de ellos, fueron rescatados por la SHF.

 

MÁS INFORMACIÓn: Deutsche Bank y el caso Urbi, nota de Arena Pública de febrero 28 de 2014.

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