Gobiernos y Finanzas Públicas

El rescate de los maestros y la crisis que viene para los prestamistas

Después de que el cambio de reglas para el sector de la vivienda popular generó una debacle en la industria de la construcción impactando el crecimiento de la economía, en la cruzada para desmantelar los negocios que florecieron en los sexenios panistas –con cargo al presupuesto público– el gobierno de Enrique Peña Nieto y, por supuesto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que encabeza Luis Videgaray, avanzan con pies de plomo.

25-11-2013 09:40 Por : Arena Pública
El objetivo del rescate es reducir el monto de los intereses que pagan los maestros y pagar a los acreedores el monto prestado con un gran descuento.
El objetivo del rescate es reducir el monto de los intereses que pagan los maestros y pagar a los acreedores el monto prestado con un gran descuento.

El anuncio del rescate de las deudas del sector magisterial a través del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi), no sólo tiene un sentido político para sellar la reconciliación con los maestros.

Para empezar, desde la estructura de Bansefi se dispondrá un fondo por más de 5,000 millones de pesos (con aportación de Nafin) que vía un fideicomiso “público” servirá para recomprar las deudas que este sector adquirió desde hace casi una década con empresas como Credifiel, Crédito Real, Consupago, Crédito Maestro, por sólo mencionar algunas.

El objetivo del rescate -ordenado por el Presidente Peña Nieto- es reducir el monto de los intereses que pagan los maestros y, claro, pagar a los acreedores originales el monto prestado pero con un gran descuento que, seguramente, ya no responderá a sus proyecciones de negocio con tasas enormes.

Estos intermediarios que florecieron gracias al crédito con descuento a nómina, operan bajo la figura de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes) que no se encuentran reguladas pero que, a la luz de los cambios en el marco legal del sector financiero, tendrá que ingresar a la sombrilla regulatoria de la SHCP y de la  Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Esta semana, por cierto, será clave para la discusión de este paquete de reformas en el Senado de la República.

Ahora, respecto a la Sofomes se prevé, bajo un nuevo marco regulatorio, una ola de consolidaciones y hasta el cierre de operaciones de aquellas entidades que no cuenten con estructuras sólidas. Lo interesante es que la mayor parte de estos intermediarios tuvieron un inicio de operaciones ligado al tráfico de influencias.

El esquema de negocios se sustentaba en los “contactos” de los accionistas de estos intermediaros con líderes sindicales, presidentes municipales, funcionarios públicos y todo aquel directivo con poder de decisión sobre las famosas “claves de descuento” de las nóminas.

En esa etapa, se detonaba el negocio: la Sofom entraba por la puerta grande promoviendo en las delegaciones sindicales de los estados los créditos previamente autorizados porque ya la clave se había otorgado.

Este círculo generó la pauperización de las quincenas de los maestros y, por supuesto, el enojo contra el “sistema”, con la reforma educativa (por ejemplo) porque simplemente el sueldo no alcanzaba.

En el mercado de valores ya cotizan Sofomes como Crédito Real, que dirige Ángel Francisco Romano Berrondos, que compró el 40 por ciento de Publiseg, la cual opera la marca Credifiel, con operaciones comprobables con el SNTE. El problema ya toca al mercado de valores y el riesgo sistémico podría detonarse entre los intermediarios no regulados.

Crédito Real cotiza en la BMV y mantiene vigentes varias emisiones de deuda. Es solo la punta del iceberg.

 

MÁS INFORMACIÓN: Alianza Bansefi y SNTE crea fideicomiso de 5 mmdp en beneficio de sindicalizados, nota de Arena Pública de noviembre 21 de 2013.