Gobiernos y Finanzas Públicas

Recursos adicionales de la reforma hacendaria no serán para gasto corriente: MODIFICADA

En una evaluación de los primeros 11 meses de su gobierno en la Cumbre de México 2013 (Mexican Summit 2013), organizado por el semanario británico The Economist, el presidente Enrique Peña Nieto aseguró que los recursos obtenidos a partir de las recientemente aprobadas modificaciones a la política fiscal no se destinarán a financiar gasto corriente.

07-11-2013 12:43 Por : Arena Pública
¿En cuánto tiempo habrá beneficios de las reformas estructurales? cuestiona The Economist.
¿En cuánto tiempo habrá beneficios de las reformas estructurales? cuestiona The Economist.

El mandatario afirmó que los recursos derivados de los nuevos gravámenes serán empleados para proyectos de inversión en los sectores educativo, de salud e infraestructura.

Destacó también que lo ocurrido en este primer año de su sexenio -sin nombrar la profunda desaceleración económica- “está dentro de lo previsión y planeación que se posturló desde el inicio de la administración”, reiterando que su papel al frente del gobierno federal no es administrar al país sino una transformación y modernización de su andamiaje jurídico.

Enseguida hizo un recuento de la reformas legales ya materializadas, donde aclaró la dificultad tanto de su aprobación como el compromiso de su correcta implementación.

En materia de telecomunicaciones y competencia, Peña Nieto admitió que la de competencia económica se vio eclipsada por los cambios en el sector de telefonía, televisión y banda ancha, sin embargo enfatizó que ambas están orientadas a abrir los mercados en beneficio del usuario y en contra de prácticas monopólicas de concentración de mercados.

En cuanto a la hacendaria, afirmó que fortalece la capacidad el Estado para responder a necesidades de la población, fortalece la condición macroeconómica y de estabilidad. Cabe destacar la insistencia de varios analistas en contra de estos aspectos, pues la principal crítica de la reforma fiscal sigue siendo, desde numerosos frentes, la imposición de gravámenes a sectores de por sí afectados por la política fiscal vigente.

No obstante, el mandatario destacó que una parte fundamental de los cambios en materia fiscal son la condición explícita de un techo al crecimiento del gasto corriente y la obligación del gobierno federal de mantener gran responsabilidad en manejo de la hacienda pública.

Finalmente se refirió a las reformas pendientes, principalmente la política-electoral y la energética. Sobre la segunda, repitió como lo ha hecho en cada discurso del mismo tema que la propiedad del Estado sobre los hidrocarburos no será afectada, pero se proponen nuevos mecanismos para explotación de sus recursos.

Y, ¿cuánto tiempo tomará ver beneficios? Fue el cuestionamiento de The Economist, a lo que el jefe del Ejecutivo respondió: “Algunas en muy corto plazo”.

 

OPINIÓN: El ánimo por los suelos y El gobierno rompió su palabra, columna El Observador de noviembre 5 y octubre 28, respectivamente, de 2013.