Gobiernos y Finanzas Públicas

Fructosa, otra vez la salvación

Una vez más serán los productores de caña que dependen de los ingenios azucareros -sobre todo aquellos cuya reconversión tecnológica y diversificación de ingresos no se ha concretado– quienes pagarán el costo de las nuevas reglas contra la industria refresquera y sus productos.

30-10-2013 14:20 Por : Arena Pública
Podría ser la fructosa la forma en que refresqueras eviten el pago de un nuevo impuesto a bebidas azucaradas.
Podría ser la fructosa la forma en que refresqueras eviten el pago de un nuevo impuesto a bebidas azucaradas.

En el pasado, restricciones en materia de importación de edulcorantes o en apoyos vías subsidios para esta agroindustria generaron que la industria de bebidas carbonatadas tomara decisiones para proteger sus márgenes. Las multinacionales Coca-Cola, que aquí dirige Francisco Crespo, y Pepsico, bajo la responsabilidad de Pedro Padierna, a través de sus franquicias han decidido integrar sus operaciones con ingenios azucareros.

En muchos casos, estas moliendas de caña de azúcar ya generan su propia electricidad y participan en programas para la exportación del dulce. Así no dependen sólo del mercado nacional y sí contribuyen a la proveeduría de una materia prima estratégica para este sector. Los cañeros, en cambio, están atados a este producto y, sobre todo, a los apoyos vía créditos que entrega año con año el gobierno federal.

En la Cámara Nacional de la Industria Azucarera y Alcoholera, que preside Juan Cortina del Grupo Cultiba de Juan Gallardo Thurlow, ya manifestaron su preocupación por las consecuencias que tendrá la medida en el sector azucarero y cañero. Lo que no explican es que la industria no perderá y que, como sucede año con año, no dejarán de aplicar sus tradicionales incrementos en precios. ¿Cómo lo harán?

El grupo Arca Continental, que preside Manuel Barragán ya adelantó que ahorrará al menos 500 millones de pesos y que espera una reducción en el costo de edulcorantes pero no de azúcar sino de alta fructosa de maíz que, por supuesto, se importa de Estados Unidos en donde para incentivar al campo también aplican subsidios, lo que genera una mayor producción para ventas de exportación.

 

MÁS INFORMACIÓN: El doble impacto en Cultiba por el nuevo impuesto a refrescos, nota de Arena Pública de octubre 18 de 2013.