Interpretando el modelo de la postura monetaria de Banxico

Al parecer, las autoridades monetarias se muestran conformes con la tasa máxima de 11.25%, así que una nueva corrección en sus pronósticos de inflación, tendrá consecuencias sobre la permanencia de la tasa.
4 Octubre, 2023
Edificio central del Banco de México.
Edificio central del Banco de México.

En la decisión monetaria de finales de septiembre se corrigió al alza el pronóstico de inflación elaborado por el Banco de México (Banxico), pero el modelo de ajuste de la postura monetaria no corrigió el nivel de tasa requerido sino más bien alargó el periodo en que se alcanzará la convergencia inflacionaria.

Es decir, señala que si la tasa se mantiene al nivel actual la convergencia de la inflación se retrasa dos trimestre, para alcanzarla justo en la frontera superior del horizonte en que opera la política monetaria. 

Banxico conduce la política monetaria bajo el régimen de objetivos de inflación con base en objetivos intermedios o pronósticos de inflación. De hecho, de los documentos que reportan las decisiones de política monetaria de Banxico se puede interpretar que dicho modelo determina la postura monetaria requerida para lograr la convergencia de la inflación a su objetivo central.

En particular, el párrafo que dice: “Con esta decisión, la postura de política monetaria se mantiene en la trayectoria requerida para lograr la convergencia de la inflación a su meta de 3% dentro del horizonte de pronóstico”, lo cual implica que el modelo determina la tasa de interés que se necesita para lograr que la inflación alcance el objetivo de 3% en un lapso de dos años. 

Así, en el caso en que se corrigen los pronósticos de inflación al alza, y dada la evaluación de la naturaleza y persistencia de los factores detrás del alza inflacionaria, el modelo puede determinar que se requieren mayores tasas de interés.

Sin embargo, las autoridades monetarias pueden optar por una de dos opciones tomando en cuenta lo que dice el modelo. La primera opción es que sigan la recomendación del modelo: la subida de las expectativas de inflación y su alargamiento requieren una alza de la tasa de interés. La segunda es que, se le pida al modelo que con una tasa de interés sin cambio diga cuando se alcanzaría el objetivo de inflación, y en esta opción lo esperado sería que la convergencia inflacionaria se alargaría. La decisión final depende de si la convergencia se logra dentro o fuera del horizonte en que opera la política monetaria.

Con base en lo anterior, se puede confirmar que la decisión de política monetaria tomada en febrero respondió a la primera opción del modelo. Es decir, a raíz de la significativa corrección al alza de los pronósticos de inflación en febrero, las autoridades decidieron entonces aumentar la tasa de interés en otros 50 puntos base ya que la convergencia inflacionaria se alargaba un trimestre más, y con una alta probabilidad de que se saliera del horizonte de dos años. En la decisión de marzo se determinó volver a subir la tasa pero solo en 25 puntos dado que a pesar de que los pronósticos no cambiaron, la convergencia se extendió un trimestre más, saliéndose del horizonte de ocho trimestres.

Por el otro lado, en la decisión reciente de finales de septiembre la opción tomada fue la segunda. Es decir, se corrigen al alza los pronósticos de inflación y las autoridades deciden mantener la tasa sin cambio, por lo que el modelo implícitamente dijo, “si mantengo la tasa sin cambio, entonces la convergencia inflacionaria se alarga”. Y con base en lo que las autoridades definen como “periodo prolongado”, el modelo dijo “entonces, la convergencia se retrasa dos trimestres”. Es decir, la inflación de 3.1% que anteriormente se pretendía alcanzar en 4T-2024 ahora el modelo dice que se alcanzará hasta 2T-2025, aún dentro del horizonte de dos años pero con posibilidad de que se extienda un trimestre más.

Al parecer las autoridades se muestran conformes con la tasa máxima de 11.25%, por lo que de corregirse nuevamente al alza los pronósticos de inflación en noviembre o diciembre, la respuesta monetaria con mayor probabilidad sería hacer un uso más definido de la expresión “periodo prolongado”. Es decir, en lugar de tomar la opción uno de subir la tasa de interés, podrían determinar mantener la tasa en su nivel actual más allá de mediados de 2024.

 

Twitter: @AlfredoCoutino   Web: www.AlfredoCoutino.com

* Las ideas expresadas son de la exclusiva responsabilidad del autor y de ninguna manera deben ser atribuidas a la institución para la cual trabaja.

Alfredo Coutiño Alfredo Coutiño Economista por la UNAM, maestro en Economía por el ITAM y doctor en Economía Aplicada por la Universidad Autónoma de Madrid. Es director para América Latina de Moody's Analytics, subsidiaria de la calificadora Moody's Corporation, desde 2005 en donde lidera el análisis, modelos y pronósticos para América Latina. Fue director de Ciemex-Wharton Econometrics.