Gobiernos y Finanzas Públicas

IMSS apostó por ampliar infraestructura en 2016, pero no puede financiar la que ya tiene

08-02-2017 10:00

El instituto gastó casi lo doble de lo que ingresó el año pasado, 556,370 millones de pesos mientras que ingresó 282,850 millones. El gasto creció 3.7% anual el año pasado mientras que el ingreso lo hizo en 2%.

Por vía de los impuestos el IMSS es financiado por ciudadanos que no tienen acceso a sus servicios. Agrandar
Por vía de los impuestos el IMSS es financiado por ciudadanos que no tienen acceso a sus servicios.

El organismo de salud más importante del país amplió su infraestructura sin tener recursos propios que alcancen para mantenerla.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) incrementó en 65% anual su inversión en obra pública y adquisiciones durante 2016 al pasar de 2,805 millones de pesos en 2015 a 4,765 millones un año después.

El año pasado Mikel Arriola, director del IMSS, anunció que se reanudaría la construcción del hospital general Pachuca y se construirían nuevas unidades médicas en Hidalgo; en Coahuila informó de la construcción del hospital general de Ciudad Acuña y en el Estado de México del hospital general Atlacomulco, por mencionar algunos.

Los nuevos hospitales requerirán médicos, equipo y mobiliario especializado, pero el balance financiero del IMSS deja en duda que el organismo genere los recursos suficientes para solventar esos gastos.

El IMSS gastó casi lo doble de lo que ingresó en 2016, 556,370 millones de pesos contra los 282,850 millones que ingresó. El gasto creció 3.7% anual el año pasado mientras que el ingreso lo hizo en 2%.

 

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En otras palabras el organismo de salud gastó 273,520 millones de pesos más de lo que ingresó en 2016, pero logró solventar su déficit gracias a las transferencias que el gobierno federal le hizo por 292,280 millones de pesos que representan un crecimiento de 7.7% respecto de 2015.

La operación del IMSS no se sostiene con las contribuciones de sus beneficiarios, a pesar de que las cuotas obrero patronales fueron el único rubro del ingreso que registró un crecimiento el año pasado de 5% anual, al pasar de de 248,874 millones de pesos en 2015 a 268,844 millones en 2016.

 

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Por vía de los impuestos el IMSS es financiado también por ciudadanos que no tienen acceso a sus servicios pero cuya aportación no es menor, pues las transferencias del gobierno federal al IMSS -con recursos públicos- ya representan poco más de la mitad de los gastos totales de la institución.

El déficit del IMSS se explica principalmente por la enorme carga que representan los pagos a pensionados y jubilados que tan solo en 2016 representaron el 55% del gasto total pues ascendieron a 306,096 millones de pesos, lo que representa un crecimiento de 6.5% respecto de 2015.

 

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El peso de las pensiones y jubilaciones en el gasto del IMSS es de tal magnitud que si no lo tuviera habría registrado un superávit de 32,580 millones de pesos en 2016, es decir, la institución sería autosuficiente para mantener su operación.

El gasto en pensiones y jubilaciones es 64 veces mayor de lo que gastaron en infraestructura durante el año pasado.

Si bien la ampliación de la infraestructura hospitalaria es una buena noticia para los 62 millones de derechohabientes del IMSS, el hecho de que el instituto no sea autosuficiente económicamente hace que se vuelva poco reciproco con los trabajadores que pagan impuestos pero que no tienen acceso a los servicios de seguridad social de la institución.

 

A FONDO: Información de finanzas públicas y deuda pública, Secretaría de Hacienda y Crédito Público, enero - diciembre de 2016.

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