La volatilidad que viene

10-07-2014 07:58

Ahora se sabe. Las minutas de las reuniones del 17 y 18 de junio de la Reserva Federal han revelado que el banco central estadounidense ya está discutiendo el fin de su política de relajamiento monetario por lo que ha estimado que pondrá fin a su programa de compras mensuales de bonos en cuestión de tres meses más, es decir, en octubre próximo.

Así que –contrario a su tradición de hermetismo- el FED ya puso una fecha en el calendario seguramente con el ánimo de disipar algunas de las incertidumbres que penden en todo el mundo financiero sobre cuándo, cómo y con qué intensidad y reacción se dará el fin del relajamiento monetario que aplicó el banco central estadounidense desde 2009 para enfrentar la crisis.

Pero además el FED ya también dejó entrever en estas mismas minutas que están enfocados en la preparación de un plan de cómo manejarán las tasas de interés en el futuro una vez que haya sido cancelado el programa de compras y de inyección de liquidez a la economía.

El asunto es de vital importancia para los mercados financieros de las economías emergentes, como la mexicana, por los trastornos que podrían ocasionar en los mercados de deuda y de tipos de cambio en el corto plazo. Y es que las masivas inyecciones de liquidez que provocó el programa monetario del FED en estos últimos años, inundaron los mercados financieros particularmente de las economías emergentes; por lo que una retirada no ordenada de esta liquidez podría causar fuertes estragos a la estabilidad financiera.

Pues bien, sobre advertencia no hay engaño. Ya el Banco de México y las autoridades financieras mexicanas saben que en octubre –si no ocurre nada extraordinario- el FED dará por terminada la política de relajamiento monetario, previsiblemente con consecuencias sobre las tasas de interés de corto plazo.

Así que la noticia tiene dos caras. Es una señal de fortaleza de la economía estadounidense con buenos augurios para México, pero también es una advertencia de potencial volatilidad financiera global para la que el país deberá estar preparado.

SÍGALE LA PISTA…

1. UN DULCE PARA AMÉRICA MÓVIL. Ayer las acciones de América Móvil subieron fuerte en la Bolsa Mexicana de Valores y

ganaron 9.35% después de que la empresa anunció su decisión de vender algunos activos de Telcel y Telmex para evitar los castigos regulatorios por su posición de mercado. A los inversionistas les gustó la decisión a tal grado que el 67% del volumen negociado en bolsa correspondió a las acciones de la empresa de Carlos Slim. No hay que olvidar que la empresa había sido castigada por estos mismos inversionistas luego de que se dio a conocer la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones en la que se auguraba un negro panorama para América Móvil. Ahora le han dado un dulce.

2. ENTRE AEROMÉXICO Y EL PULLMAN DE MORELOS. En las últimas semanas he leído algunas críticas de pasajeros que han volado en los multianunciados aviones Boeing 787-8 de la flota de Aeroméxico. Las críticas se concentran en la incomodidad que ha significado para estas personas volar en estos modernos aviones… pero configurados por Aeroméxico de tal manera que los vuelos largos –a los que se destinan estos equipos- se convierten en un verdadero suplicio. No agrego más. Solo suscribo estas críticas después de haber hecho un viaje de 12 horas a Madrid (clase turista, por supuesto) en un asiento tan estrecho que extrañé la comodidad de viajar a Cuernavaca en el Pullman de Morelos.