Acabó la ilusión: inflación al alza a partir de junio

26-06-2014 10:34

Como bien lo anticipamos el 10 de marzo en el artículo "Inflación a la baja, solo por unos meses" publicado en Arena Pública, el gusto de la baja inflacionaria no duró más allá de mayo, puesto que en junio la inflación ha regresado al alza para encaminarse en lo que resta del año hacia tasas incluso por encima del límite superior establecido en 4% por el banco central.

La baja inflacionaria de los últimos cuatro meses no tuvo raíces sólidas que la mantuvieran en su mínimo de 3.5%, puesto que el declive fue más un resultado de la alta base de comparación del año pasado. Incluso, aún con una economía anémica creciendo por debajo de su potencial, la inflación no alcanzó siquiera a llegar a su objetivo de 3%.

Así, la inflación anual durante la primera mitad de junio reinició una tendencia al alza, al situarse en 3.71% contra un 3.58% en la quincena anterior y 3.51% en mayo. Ciertamente al inicio del 2014, los precios al consumidor se vieron afectados por los nuevos impuestos, pero a partir de febrero regresaron a su tendencia natural indicando la ausencia de contaminación a otros precios.

Sin embargo, la inflación está mostrando su propia inercia. El hecho de que la inflación solo haya caído a 3.5% entre abril y mayo, aún con una economía funcionando por debajo de su capacidad productiva, es una confirmación de que la inflación propia de la economía es más cercana a 4% que al objetivo de 3%. Incluso la inflación estructural, aquella que refleja mejor las presiones de demanda, se encuentra ya por encima del 3% e irá al alza a partir de junio también.

Las perspectivas inflacionarias no son favorables para el resto del año ya que la tasa anual continuará afectada por la baja base de comparación del año pasado, impulsándola a tasas por encima del límite superior de 4% en lo que resta del año. Lo cual puede afectar la formación de precios y con ello generar un deterioro de expectativas.

Dado que la economía funciona en un ambiente de políticas expansivas, los precios al consumidor podrían empezar a ser afectados por presiones de demanda generadas por el relajamiento monetario y la expansión del déficit fiscal. Esto eleva la probabilidad de que la inflación termine el año por encima de 4%, pero con una economía todavía funcionando por debajo de su capacidad potencial.

No obstante lo anterior, las autoridades monetarias recortaron la tasa de interés una vez más en junio, quizá anticipando que era la última oportunidad para acomodar un recorte más antes de que los vientos inflacionarios empezaran a soplar en su contra. Sin embargo, la tasa de interés va a tener que ir al alza tarde o temprano.

Desafortunadamente, el pobre crecimiento de la economía mexicana no es un asunto que deba ser resuelto por las autoridades fiscales o monetarias, porque la debilidad es crónica-estructural y no coyuntural.