IQ Financiero
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Con ICA, Slim pagó por ver

09-09-2014 14:50

A través de las famosas Sociedades de Inversión en Capital de Riesgo (Sincas), Carlos Slim y Fernando Chico Pardo dibujaron sus mejores estrategias de inversión, aportando capital de riesgo a empresas como ICA, ACIR, Gas Natural México, Grupo México, entre otras.

Ambos empresarios conocieron las entrañas de compañías líderes en sus sectores. En IDESA también participa Inbursa, y es a través de esa compañía que se consolida el regreso del sector privado al mercado de productos petroquímicos. Así es como Slim –ahora ya separado de Chico Pardo– pagó por ver las prácticas empresariales, los modelos de negocios y decidir cuáles serían los sectores en los que apostaría.

Ahora Slim ya participa directamente en el mercado petrolero, en el de la construcción –a través de Carso Infraestructura y Construcción (CICSA)–, en obras de Pemex, en tendido de ductos y en sectores emergentes que se consolidan como los principales imanes para presupuestos de infraestructura.

IDEAL es la controladora de las compañías del Grupo Carso en este sector en el que ICA, que dirige Alonso Quintana, también busca mantener el liderazgo. Fue ICA, como decimos, una de las inversiones que vía Sincas consolidó Inbursa.

Es cierto que ni Inbursa ni Grupo Carso participan ahora en ICA; sin embargo, conocieron –vía su Consejo de Administración– las penas y glorias del negocio de la construcción que en un país como México depende de los presupuestos del sector público.

Por cierto, en los próximos dos años se confirmará que el presupuesto para la industria de la construcción y proyectos de infraestructura sigue siendo y será el motor de la economía. Claro, se busca catapultar la participación de la inversión privada, pero será el dinero público la semilla del desarrollo.

ICA, que el sexenio pasado recibió junto con la española OHL la mayor cantidad de obras públicas, ahora tendrá que trabajar bajo la coordinación de Grupo Carso en uno de los proyectos más importantes del sexenio: en el nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México.

Paradójico, porque en el escritorio de Alonso Quintana una monumental maqueta delineaba el proyecto de ICA para el aeropuerto. La constructora mexicana tenía previsto encabezar el gran proyecto. Por ello, entre sus planes no estaba que un connotado despacho de arquitectos extranjeros (el de Norman Foster) se hiciera cargo del diseño.

LA APUESTA DE ICA

ICA, con la mira puesta en el aeropuerto, participó en proyectos como Ciudad Futura, un movimiento de corte ecologista que prometía liberar terrenos que estaban bajo la influencia de Atenco. “México, Ciudad Futura” fue un proyecto de rescate de la zona lacustre de la región de Texcoco, diseñado e impulsado por el arquitecto Gustavo Lipkau, fundador de Futura Desarrollo Urbano (FDU).

Egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, en donde ha participado en iniciativas como el Observatorio de la Ciudad, desde el año 2000, cuando estalla la crisis en Atenco, Lipkau comenzó los trabajos de FDU, una sociedad civil que promueve en diversos foros de desarrollo y reordenamiento urbano, dentro y fuera del país, los planteamientos del libro “México, Ciudad Futura”.

Entre Lipkau e ICA no existe una relación contractual directa más allá de la participación en los talleres de diseño del arquitecto Alberto Kalach, quien ha estado a cargo de varios proyectos de la constructora. Pero en el Estado de México, sin embargo, Lipkau no sólo era conocido por su labor de difusión del proyecto “México, Ciudad Futura”, sino de la negociación fina para adquirir terrenos con ubicaciones estratégicas y cercanas a vías de acceso, como el Circuito Exterior Mexiquense. “Sí hemos negociado con Lipkau y viene por parte de ICA”, confirmó a Arena Pública uno de los propietarios de terrenos cercanos a la región de Chimalhuacán.

El proyecto de Lipkau prometía, por ejemplo, que Texcoco volvería a ser un lago; la instalación de plantas para el tratamiento de agua; un reciclaje de líquidos superior al 80%; la reinyección de los mantos acuíferos, con lo que el hundimiento del suelo sería menor, evitando uno de los grandes problemas a los que se enfrentan esos terrenos de origen lacustre.

En “México, Ciudad Futura”, no obstante, no se ocultaba el proyecto del nuevo aeropuerto porque se consideraba la punta de lanza del complejo económico que daría sustentabilidad. ¿Lo considerará así el proyecto de Foster? “Se crearía un nuevo aeropuerto… y el lago se convierte en una frontera natural para frenar el crecimiento urbano”, dice el proyecto de FDU. En dos décadas, de esta forma, en Texcoco se lograría la renovación ambiental de la región.

ACERCA DEL AUTOR
Claudia Villegas
Periodista y emprendedora con estudios en Comunicación Institucional y Marketing digital. Fundadora y directora de la revista Fortuna. Fue subdirectora del periódico El Semanario y coordinadora de la agencia de noticias de El Financiero, Finsat. En la agencia Reuters estuvo a cargo de la cobertura de empresas del mercado de valores y, antes en el periódico El Economista, cubrió el sector bancario. Es columnista en varios medios, colaboradora en W Radio. Es columnista en el diario La Crónica y el periodo regiomontano El Horizonte. Participa en la producción y conducción del programa de radio Salud, dinero y amor que se transmite por Grupo Acir por el 88.9 de FM.
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