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El Libro Blanco de Pemex y Repsol

04-08-2014 09:52 Grupo PMI, PMI Holdings BV, Pemex Internacional España S.A. y Pemex Services Europe, constituye la más valiosa experiencia de Pemex ahora que competirá con empresas privadas por los mejores proyectos de exploración y producción de petróleo y gas.

Al concluir el gobierno de Felipe Calderón, la obligación de las entidades públicas en materia de rendición de cuentas permitió conocer la estructura y operación de las entidades privadas que constituyó Pemex para administrar su comercio internacional de crudo pero sobre todo sus inversiones.

El llamado Grupo PMI, hasta hace poco, a pesar de contar con algunas empresas de corte paraestatal, mantenía una limitada rendición de cuentas y fue, a petición de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y, a propósito de las inversiones del gobierno mexicano en la firma española Repsol, que comenzaron a conocerse las entrañas de una operación que todavía adolece de transparencia.

El “Libro Blanco de la Inversión en Repsol” establece las motivaciones de la inversión en títulos de la petrolera española que comenzó en 1990 –a partir de convenios de cooperación entre los gobiernos de México y España– y que concluyó hace apenas unos meses con la venta de acciones en los mercados internacionales de deuda.

Antes, Pemex duplicó prácticamente su tenencia accionaria en Repsol al pasar de 5 a 9 por ciento y entre el 2004 y el 2011 usó esa posición para obtener más de 1,300 millones de dólares en los mercados de bonos que, en teoría, se habrían destinado al pago de inversiones documentadas a través de esquemas como los Proyectos de Impacto Diferido en el Registro del Gasto (Pidiregas).

Y, precisamente, uno de los proyectos que se registró bajo el financiamiento de Pidiregas fue la Cuenca de Burgos, en donde Repsol ganó un contrato por más de 26,951 millones de pesos para la explotación de gas y que concluye en el 2024.

Así, el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los gobiernos de México y España se transformó en varias décadas de negocios para Repsol y mucho endeudamiento para Pemex y las finanzas públicas. PMI Holdings B.V. es una de las principales subsidiarias del Grupo PMI y no sólo administró la participación accionaria en Repsol sino también en Petronor, lo cual –según el libro blanco– se transformó en diversas sinergias con Pemex. 

En la opinión de funcionarios como Arturo Henríquez Autrey, Grupo PMI, PMI Holdings BV, Pemex Internacional España S.A. y Pemex Services Europe, constituye la más valiosa experiencia de Pemex ahora que competirá con empresas privadas por los mejores proyectos de exploración y producción de petróleo y gas.

El problema, sin embargo, es que –como lo revela el Libro Blanco– la falta de transparencia en el desempeño de estas empresas difícilmente permitirá conocer la efectividad de esas inversiones que, a primera vista, representan una pérdida para el patrimonio público.

Con una inversión de 24 años en el capital de Repsol, Pemex buscaba alguna ventaja en tiempo que le permitiera equipararse con los grandes gigantes privados de la industria petrolera y resarcir su rezago tecnológico.

Técnicamente además, se consideró atractiva la posibilidad de conservar alguna fórmula para acceder a diversos activos, entre ellos: un portafolio tecnológico que permitiría a Pemex disminuir el riesgo geológico y aumentar la tasa de éxito exploratorio; un portafolio atractivo de downstream así como experiencia y tecnología para aguas profundas.

Bueno, la noticia es que Pemex sigue contratando tecnología con firmas de Houston para identificar el riesgo sísmico y geológico y para aguas profundas fue necesario modificar la Constitución y así permitir la participación de compañías privadas.

En el 2012, después de que incrementó en cinco por ciento su participación accionaria en Repsol, Pemex había firmado con la española una “Alianza” por diez años para profundizar en el intercambio de información en la exploración de aguas profundas. Esa alianza se encuentra bajo la lupa pero ya no desde la perspectiva de un socio tan cercano.

El Libro Blanco de la inversión de Pemex en Repsol asegura que no se afectaron las finanzas de PEMEX y/o a sus organismos subsidiarios, ya que no asumió ninguna obligación respecto de la misma. Al contrario, dice en PMI, se elevó el monto de los dividendos recibidos pero no se aclara que entre el 2004 y el 2010 se renunció a cualquier reparto de utilidades porque las acciones de Repsol estaban comprometidas con tenedores de bonos en los mercados internacionales.

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ACERCA DEL AUTOR
Claudia Villegas
Periodista y emprendedora con estudios en Comunicación Institucional y Marketing digital. Fundadora y directora de la revista Fortuna. Fue subdirectora del periódico El Semanario y coordinadora de la agencia de noticias de El Financiero, Finsat. En la agencia Reuters estuvo a cargo de la cobertura de empresas del mercado de valores y, antes en el periódico El Economista, cubrió el sector bancario. Es columnista en varios medios, colaboradora en W Radio. Es columnista en el diario La Crónica y el periodo regiomontano El Horizonte. Participa en la producción y conducción del programa de radio Salud, dinero y amor que se transmite por Grupo Acir por el 88.9 de FM.
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