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Folape, el fideicomiso de los trabajadores de Pemex que fracasó

28-07-2014 15:50

El Folape, así como los fondos de pensiones que se impulsaron recientemente en un intento por solucionar la crisis que enfrenta Pemex en ese sector, no confirmó su eficacia al final de varias décadas de proyecciones.

Son más de 120,000 trabajadores activos y 80,000 jubilados los que ahora dependen de la transformación en deuda pública vinculados con los pasivos por pensiones de la exparaestatal. En 2005 los documentos oficiales de Pemex contemplaban a 70,000 jubilados y pensionados.

En una década la responsabilidad de la seguridad social para este sector aumentó considerablemente.

Fue en 1997 cuando, para evitar una crisis actuarial, Pemex creó el Folape y comenzó a buscar el redireccionamiento de subejercicios de sus presupuestos anuales así como el resultado de la venta de plantas, para contener el crecimiento del pasivo laboral y financiar el pago en curso de las retribuciones para su personal retirado.

Sin embargo, este fondo sólo operó como un instrumento revolvente ante la falta de recursos para financiar las pensiones a largo plazo.

Constituido en noviembre de 1997 por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a cargo de Guillermo Ortiz, y el Consejo de Administración de Pemex, en una negociación con el STPRM, el Folape fue diseñado como un plan de contribución de la paraestatal con partidas asignadas por el gobierno federal, con el propósito de salvaguardar el pago de las pensiones.

Sin embargo, en el primer año de operación del Folape, Pemex registró un presupuesto para sus pensiones y jubilaciones de $1,737 millones 999,000 pesos mientras los pagos a los trabajadores petroleros en retiro se elevaron 32.5% a $2,302 millones 148,500 pesos, gasto superior en $564 millones 148,000 pesos a lo aprobado.

Por ello, en 2005 no sólo se asignaron partidas presupuestales adicionales, sino que se dirigieron al pago de pensiones los recursos por $305 millones de pesos que se obtuvieron por la venta de las acciones de Cloro de Tehuantepec, de acuerdo con el análisis programático sobre Pemex realizado por la Secretaría de Hacienda ese año.

En la administración foxista, el Folape no mejoró su situación. Tampoco en el gobierno de Felipe Calderón.

De acuerdo con información de la paraestatal, en 2002, el segundo año de la administración foxista, este fondo registró recursos por $10,674 millones de pesos; en 2003 el monto aumentó a $17,185 millones.

En 2004, con una erogación de $13,000 millones de pesos, la paraestatal asegura que las aportaciones sólo se ubicaron en $1,800 millones de pesos, pues el presupuesto de Pemex del año pasado cubrió en más de $11,000 millones los recursos para pensiones y jubilaciones.

Para 2005 Pemex estimó que también debería erogar más de $13,000 millones de pesos para cubrir las pensiones de este año, monto que respecto a 2003 muestra una reducción de 32 por ciento. Fue precisamente en 2004 cuando la paraestatal concluyó el despido de 5,000 trabajadores al amparo del Programa de Retiro Voluntario impulsado por la Secretaría de Hacienda, cuyo objetivo era reducir la burocracia en 30,000 plazas.

Pemex llegó a reconocer que, en materia de pensiones, se encuentra en una situación sumamente delicada, pues el pasivo laboral no está siendo "fondeable", por lo que requería de partidas presupuestales y recursos adicionales, lo que genera que su reserva laboral aumente hasta llegar a $30,000 millones de dólares, según datos al cuarto trimestre del 2004.

Así, el Folape, constituido originalmente para garantizar el pago de los pensionados y jubilados en el largo plazo, operó sin éxito alguna como un fondo revolvente en el que mes con mes se deposita el pago en curso de las pensiones sin contribuir a reducir el peso de la reserva laboral sobre las finanzas de Pemex.

En su reporte a la Comisión de Valores de Estados Unidos, Pemex llegó a calcular el año pasado que el monto total de los pasivos por concepto de pensiones podría llegar a $90,000 millones de dólares, cantidad que no podría fondearse sin una reestructuración real.

 

ACERCA DEL AUTOR
Claudia Villegas
Periodista y emprendedora con estudios en Comunicación Institucional y Marketing digital. Fundadora y directora de la revista Fortuna. Fue subdirectora del periódico El Semanario y coordinadora de la agencia de noticias de El Financiero, Finsat. En la agencia Reuters estuvo a cargo de la cobertura de empresas del mercado de valores y, antes en el periódico El Economista, cubrió el sector bancario. Es columnista en varios medios, colaboradora en W Radio. Es columnista en el diario La Crónica y el periodo regiomontano El Horizonte. Participa en la producción y conducción del programa de radio Salud, dinero y amor que se transmite por Grupo Acir por el 88.9 de FM.
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