Sin Maniqueísmos
Sin Maniqueísmos es un blog dedicado a la actualidad mexicana, considerada en los contextos histórico e internacional. Los temas incluyen las élites empresariales, los medios masivos, las relaciones entre México y otros países, especialmente Estados Unidos, junto con libros y películas de importancia política y cultural.

Las Malvinas son de los malvinenses

08-07-2014 00:04 El populismo argentino no debe triunfar sobre el derecho de autogobierno.

“Las Malvinas son argentinas” dice la enorme manta que algunos fanáticos del Albiceleste han llevado a los partidos del mundial. Por supuesto expresa un deseo no un hecho, ya que dichas islas en el Atlántico Sur han sido gobernadas desde 1833 por el Reino Unido.

Hace unas semanas un comité de la ONU retomó el tema del control de estas islas conocidas en inglés como las Islas Falkland. En su dictamen urgió de nuevo al gobierno británico a entrar en negociaciones con Argentina sobre la soberanía del territorio.

La historia de América está llena de acciones imperialistas y la toma por parte de la Real Armada Británica de estas islas es una de ellas. Otra es la toma del territorio mexicano de Texas hasta California por ejércitos estadounidenses durante la década siguiente.

Sin embargo, mientras la noción idealista de devolver este territorio a México puede gozar de cierta popularidad al sur del Río Bravo, en términos pragmáticos es tan factible como devolver Virginia a los algonquinos o Australia a los aborígenes. Sobre todo si existe el pequeño detalle de que la gran mayoría de los habitantes de esos territorios quiere mantener la identidad nacional que tiene.

De igual manera los malvinenses quieren quedarse como súbditos británicos, como reafirmaron en un referendo el año pasado con un resultado de 99.8% a favor. Otro factor es que la mayoría -hijos o descendientes de inmigrantes- no conocen otro hogar.

Es irónico que la sección de la ONU que tomó partido por el lado argentino en la disputa se llama Comité de Descolonización, un término que surgió después de la Segunda Guerra Mundial y que se refirió al deseo de las colonias africanas, asiáticas y caribeñas de lograr su independencia. Pero, en el caso de los malvinenses, el 99.8% quieren seguir bajo la corona británica y con el alto grado de autonomía que ya tienen.

Otra ironía es que el derecho de libre determinación de los pueblos es uno de los principios originales de la ONU ¿Por qué no se hizo caso a este principio? Probablemente porque el país más influyente entre los 24 en el Comité es China, que en años recientes se ha vuelto uno de los principales inversionistas y comerciantes en Argentina. China apoya a Argentina en su demanda, y en turno, Argentina reconoce la demanda china sobre Taiwán.

Hay que preguntar si realmente sirve a Argentina tener como territorio a las Malvinas, territorio poco hospitalario donde la economía (basada en ovejas y pesca) se ubica en la posición 222 del ranking de los 229 países del mundo; hace veinte años empezó la exploración petrolera, pero sin resultados concretos hasta la fecha.

Por adueñarse de estas islas, el gobierno argentino perdería un poderoso símbolo de resentimiento nacionalista que se ha acostumbrado a resucitar en tiempos de crisis económica. Así lo hizo la junta militar en 1982, cuando brevemente invadió las Malvinas (a un costo de 650 vidas argentinas). Igualmente lo ha hecho Cristina Fernández.

De manera parecida a Fidel Castro —utilizando el embargo estadounidense como pretexto para medio siglo de desastrosas políticas económicas— la populista presidenta ha exaltado la causa de las Malvinas una y otra vez hasta el punto de mandar poner un mapa de las islas en los billetes de 50 pesos y animar a la selección nacional a ondear una pancarta parecida a la mencionada manta.

Si es cierto que los presidentes mexicanos han utilizado el fútbol como una herramienta política, les falta mucho para igualar a sus equivalentes argentinos, como el escritor Eduardo Galeano ha mostrado.

Comentar

ACERCA DEL AUTOR
Andrew Paxman
Profesor de historia y periodismo del CIDE. De origen inglés, es coautor de El Tigre(2000; reeditado en 2013), biografía de Emilio Azcárraga Milmo. Fue reportero radicado en México durante los años 90. Luego obtuvo una maestría de Berkeley y un doctorado de la Universidad de Texas. Su biografía más reciente, En busca del señor Jenkins: Dinero, poder y gringofobia en México, trata del empresario norteamericano radicado en Puebla, William Jenkins (1878-1963). Ahora está investigando la biografía de Carlos Slim.
ÚLTIMAS ENTRADAS
ARCHIVO HISTÓRICO
<< Julio 2014 >>
D L M M J V S
  

01

Estados Unidos y el fútbol
02
03
04
05
06
07

08

Las Malvinas son de los malvinenses
09
10
11
12
13
14

15

Las víctimas históricas de Centroamérica
16
17
18
19
20
21
22

23

Libro del mes: “Dos naciones indivisibles” de Shannon O’Neil
24
25
26
27
28

29

Hombres armados (con penes)
30
31