Sin Maniqueísmos
Sin Maniqueísmos es un blog dedicado a la actualidad mexicana, considerada en los contextos histórico e internacional. Los temas incluyen las élites empresariales, los medios masivos, las relaciones entre México y otros países, especialmente Estados Unidos, junto con libros y películas de importancia política y cultural.

USA 2016: ¿Lucha entre cacicazgos?

03-06-2014 01:00

La posibilidad de que la contienda presidencial sea entre Jeb Bush y Hilary Clinton cuestiona la calidad de la democracia estadounidense.

Los medios norteamericanos han estado hablando mucho sobre la posibilidad de que Jeb Bush—ex gobernador de la Florida e hijo y hermano de ex presidentes—declare su candidatura para la nominación del Partido Republicano en la contienda presidencial de 2016. Él mismo ha dicho que decidirá antes de terminar el año.

Si entra en la contienda republicana, su victoria no estaría garantizada, dadas las probables candidaturas del senador Rand Paul, que ha igualado a Bush en los dos últimos sondeos, además de otros como Marco Rubio, Chris Christie, Ted Cruz e incluso Mike Huckabie. Pero si logra ganar en las primarias, su contrincante más probable sería la demócrata Hillary Clinton; al juzgar por las encuestas, esto parece casi un hecho.

Entonces es muy posible que la elección de 2016 sea una contienda de Clinton versus Bush, con eco de la de 1992, cuando Bill Clinton derrotó al titular George H.W. Bush. Como recién comentó la columnista Maureen Dowd del New York Times: “Nuestra sociedad meritocrática parece cada vez más nepotista y dinástica”. Añadió que entre la presidencia y puestos en el gabinete, los Estados Unidos ha experimentado 32 años ininterrumpidos de los Bush y los Clinton.

Si desde una perspectiva norteamericana la posibilidad de “Bush versus Clinton II” sea inquietante, desde una perspectiva mexicana se ve hipócrita. El país vecino, que lleva dos siglos “predicando la democracia” al resto del hemisferio, está en peligro de volverse una tierra de cacicazgos tanto de la izquierda como de la derecha.

A pesar de sus históricas fallas como partido democrático, el PRI nunca dejó cultivar un cacicazgo familiar a nivel nacional. Cierto, el estado de Puebla produjo un cacicazgo avilacamichista que gobernó (entre hermanos y sus acólitos) por 26 años y que soñó con poner a más de un Ávila Camacho en la silla presidencial. Pero a diferencia de otros países latinoamericanos—por ejemplo Argentina, donde dos mujeres han heredado la presidencia de sus esposos—el México moderno ha logrado mantener la alternancia, de una forma u otra.

Una diferencia más: mientras varios presidentes priístas han tenido orígenes modestos, sus homólogos norteamericanos han tendido a provenir de familias ricas. Si Estados Unidos tuviera una aristocracia, la familia Bush, millonarios desde principios del siglo XX, le pertenecería. Como ha argumentado el prestigiado comentarista Kevin Phillips, un republicano arrepentido, la familia Bush ha formado un nexo poderoso entre intereses políticos, militares y petroleros por cuatro generaciones.

Tampoco le falta lana a los Clinton. Bill y Hillary tienen una fortuna agregada valorada en por lo menos 100 millones de dólares (otra fuente bien informada la calcula en más de 200 millones); Bill Clinton está ubicado entre los diez presidentes más ricos de todos los tiempos.

En estos tiempos de altísimo gasto en campañas, ser candidato rico—y por lo tanto poder moverse en los círculos exclusivos en que se puede reclutar patrocinadores ricos—importa mucho. Una de las ideas sacrosantas de la democracia estadounidense es que cualquier niño (o niña) puede crecer para convertirse en presidente. Hoy, es mentira. Nadie de raíces realmente pobres se ha vuelto presidente de Estados Unidos desde el siglo XIX, y todos desde Harry Truman (1945–1953) llegaron a la presidencia ya como millonarios.

Volviendo al cacicazgo Bush, lo irónico es que Jeb podría resulta el mejor presidente de los tres. Según la prensa norteamericana, es un político mucho más pensador y flexible que su notoriamente terco y rígido hermano George W., en contraste con quien Jeb se ha ido definiendo. Además, ha hablado con simpatía sobre los migrantes mexicanos, una simpatía que posiblemente se debe en parte al hecho de que su esposa, Columba, es mexicana.

ACERCA DEL AUTOR
Andrew Paxman
Profesor de historia y periodismo del CIDE. De origen inglés, es coautor de El Tigre(2000; reeditado en 2013), biografía de Emilio Azcárraga Milmo. Fue reportero radicado en México durante los años 90. Luego obtuvo una maestría de Berkeley y un doctorado de la Universidad de Texas. Su biografía más reciente, En busca del señor Jenkins: Dinero, poder y gringofobia en México, trata del empresario norteamericano radicado en Puebla, William Jenkins (1878-1963). Ahora está investigando la biografía de Carlos Slim.
ÚLTIMAS ENTRADAS
ARCHIVO HISTÓRICO
<< Junio 2014 >>
D L M M J V S
01
02

03

USA 2016: ¿Lucha entre cacicazgos?
04
05
06
07
08
09
10
11
12
13
14
15
16

17

El dinero y el repetido fracaso del Tri
18
19
20
21
22
23

24

Libro del mes: “7 Hombres” de Eric Metaxas
25
26
27
28
29
30