Desglose
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Jugamos como nunca, ¿nos legislaron como siempre?

29-06-2014 23:45

Se terminó el sueño impulsado por la auto nombrada “Fábrica de sueños mundialista”. Sin embargo, para Televisa el sueño sigue y esta semana podría conseguir, de nuevo, una legislación muy favorable en las leyes secundarias de la reforma en telecomunicaciones.

Para millones de mexicanos se terminó el sueño impulsado por la autonombrada “Fábrica de sueños mundialista”. Para ella, no.

El sueño que Televisa -gran productora de telenovelas aspiracionales, series de propaganda religiosa y espacios de promoción de imagen política- pareció esmerarse en fabricar, no era solamente el usual de todos quienes somos aficionados al futbol en un país, es decir, el que nuestros connacionales tengan éxito en su torneo, sino el de ligar, como cada 4 años, los pocos o muchos triunfos deportivos con un tema más grande: el de la de identidad nacional, el de la satisfacción popular, el de la aprobación política.

México no le ganó a Camerún sino que “le ganó a la fatalidad…”, que ahí venía detrás de nosotros, predicó, por ejemplo, metafísicamente Javier Alarcón, director de Televisa Deportes, desde la pantalla de la televisora, tras ese partido. Ese era el tono para alentar a la población.

Ahora, tras la eliminación de México (no por la “fatalidad” ontológica, sino porque el equipo, tras hacer un gran Mundial y un gran partido contra Holanda en el primer tiempo y principios del segundo, se echó para atrás 40 minutos hasta que, cansada de insistir, Holanda concretó un gol legítimo y un penal fabricado), el sueño podrá terminar para millones de mexicanos esperanzados, pero no para Televisa.

Al contrario, este semana se votará la aprobación de la leyes secundarias de la reforma en telecomunicaciones, que por su beneficio a la televisora ha sido también llamada por muchos #LeyTelevisa2 o #LeyPeñaTelevisa.

Y es que entre los muchos temas cuestionados en la iniciativa de ley que se ha discutido sobre el tema -incluyendo la pérdida de poder independiente del Instituto Federal de Telecomunicaciones y el potencial control político del gobierno sobre los contenidos de los medios y las expresiones en internet- uno de los temas también más cruciales es el gran regalo a Televisa al señalar el concepto de “preponderancia” a su conveniencia.

A Televisa no le conviene que la “preponderancia” se mida por “servicio”, ya que sería calificada dominante en la televisión de paga, donde tiene abiertamente un control mayoritario (al igual que en la televisión abierta).

Lo que le conviene a este conglomerado mediático (que en menos de un mes dedicó dos portadas de revista en sus publicaciones a la esposa de Peña Nieto) es que tal como viene en la iniciativa del presidente se declare “preponderancia” por “sector”, ya que en el de las telecomunicaciones, ya hay un preponderante, que es  solamente “Telmex-Telcel” y ya no podría haber otro.

EL PRI y el PVEM con todo y su “telebancada” (que incluye a la hija de Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca y socio de Televisa en Iusacell, y a la hermana del vicepresidente de Noticias de Televisa, Leopoldo Gómez, por citar sólo 2 de los 16) están listos para aprobar la Ley. No suman todos los votos necesarios, pero unos cuantos legisladores panistas podrían darle la aprobación deseada.

Uno de los principales argumentos de Televisa y sus aliados contra la oposición a esta legislación es que todo aquel que esté en contra, es porque está a favor de Slim. Sin duda Slim querrá que Televisa tenga más regulación, y su aliado cercano Dish ha pedido explícitamente este tema de "preponderancia". Sin embargo, el cambiar la preponderancia a “servicio” seguiría ubicando en la clasificación de preponderante a las empresas de Slim en telefonía fija, celular y probablemente en internet. Además, desde muchas de las organizaciones ciudadanas y especializadas que se oponen a la legislación también se han criticado las acciones monopólicas de Telmex.

El tema -al menos para los ciudadanos- es la competencia que nos beneficie a todos, el interés general, y no legislaciones que sigan favoreciendo intereses económicos particulares ni beneficios políticos para los partidos en el poder.

Con preponderancia y dominio en la televisión abierta y de paga, Televisa podrá seguir siendo la “Fábrica de sueños” mundialista, religiosa, política, etcétera para sus propios intereses y para el servicio del poder en turno, tal como lo fueron con Salinas y su “Solidaridad”; con Zedillo y el FOBAPROA; con Fox y su “concierto por la paz”; con Calderón, en el manejo post electoral y su “Iniciativa México” mundialista, y como lo han sido con Peña Nieto desde la construcción de su candidatura presidencial.

Al final, aun los menos interesados en las políticas públicas del país -por estar sólo atentos al futbol- deberían interesarse en este tema ya que un ejemplo clarísimo de la dominancia de Televisa en la televisión es el propio mundial, que en México sólo puede verse completo por SKY, copropiedad de Televisa; y semicompleto a través de TDN, el canal deportivo de Televisa que se puede contratar en grandes sistemas de cable del país como Cablevisión DF, Cablevisión Monterrey y Cablemás, todas ellas también propiedad parcial o total de Televisa.

¿Será que jugamos como nunca pero nos legislaron como siempre? ¿O tendremos como ciudadanía mexicana activa la capacidad de presionar en algo más que al portero de un equipo rival con gritos desde la tribuna? 

ACERCA DEL AUTOR
Alejandro Navarrete
Periodista mexicano. Analista político y de estrategias y escenarios de comunicación, medios y redes sociales.
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