El legado de la Comisionada Estavillo

28-02-2019 00:02

Siempre he pensado que he estado rodeada de personas de una alta calidad humana e intelectual. Si yo las hubiese ido a buscar serían las mismas que las que la vida puso en mi camino. María Elena Estavillo es una de ellas.

El día de hoy concluye el ciclo y mandato de la Dra. Ma. Elena Estavillo Flores como Comisionada del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). Una gran pérdida es sin duda para el IFT pero deja un legado de rigor en el análisis, de autonomía y valentía, de conocimiento en materia de competencia económica y de regulación que esperemos inspire a los cuadros venideros del Instituto a seguir su ejemplo, su estudio y su lucha incansable por la competencia efectiva, el interés público, la eficiencia en las instituciones y desde luego, la igualdad de género.

Nos conocimos en el Senado de la República, justamente durante el proceso de ratificación para ocupar el cargo de comisionadas, en septiembre de 2013. Serena, reservada, afable y contenta, como yo, por ver un rostro femenino, fue un primer encuentro muy reconfortante.

Su historia es fascinante, coahuilense, hija de abogada y abogado, nieta de un coahuilense minero, quien le regaló un piano lo cual despertó su amor por la música y el bel canto. Habiéndose mudado a la Ciudad de México con sus padres y hermanas, ingresó al conservatorio de música además de cursar la primaria y más tarde la secundaria.

Tal como aprendí en un curso de neurociencia, quien tiene cerebro musical, tiene cerebro matemático y siendo ya una preparatoriana se perfiló por estudiar Economía y llegó a hacer un doctorado en matemáticas y economía en Francia. En cuanto se tituló de Economista, regresó a la capital de nuestro país y retomó sus estudios en el conservatorio nacional que había truncado en la adolescencia siguiendo a sus padres de regreso a Coahuila.

María Elena y yo tenemos personalidades y temperamentos muy distintos y no siempre coincidíamos en diversos temas ni en nuestras votaciones como comisionadas, pero sí en los principios, mandatos y metas a lograr como integrantes del Pleno, así como en la necesidad de arropar al IFT con mayores habilidades en materia de análisis de competencia económica que era la veta más nueva del naciente Instituto, de hacer abogacía por la competencia, de ir formando cuadros que no trajesen las mismas inercias y fallas de la extinta COFECO que había sin duda tenido logros y aciertos pero no en materia de telecomunicaciones como la historia lo puede demostrar.

La Comisionada siempre fue exhaustiva en sus revisiones de casos, en sus análisis económicos, lógicos, y jurídicos; luchó por contar con lineamientos para el funcionamiento eficiente del Pleno, y la gestión de asuntos, casos y solicitudes antes de que fuesen sometidos al Pleno; de acelerar la creación de un IFT digital y agilizar los trámites mediante su sistematización lo cual además reduce las visitas de los regulados que desfilan cada semana por los pasillos de las Unidades del IFT.

Con respeto, serenidad y una actitud siempre conciliadora y amigable, María Elena propuso en unas ocasiones y apoyó en otras, esquemas de fortalecimiento institucional, de transparencia, de foros y otras iniciativas para enriquecer y fortalecer al Instituto en temas de competencia, nuevos en ese órgano. El Foro Anual Retos de la Competencia se volvió uno de los eventos más concurridos, comentados y exitosos de todos los que con éxito también organizó el Instituto.

Su enorme conocimiento de casos, sentencias, criterios y resoluciones de competencia de la Unión Europea y otras jurisdicciones fue fundamental en el análisis de casos trascendentes en el IFT, pero la curva de aprendizaje ha sido muy pronunciada como autoridad de competencia y los mayores recursos humanos y materiales e iniciativas siguen estando en el IFT regulador, así que será importante que el entrante comisionado Don Ramiro Camacho, un gran matemático e investigador, insista en la necesidad de fortalecer los cuadros, estudios y herramientas de análisis en materia de competencia económica y de abogacía hoy aún débiles.

Sin María Elena el Pleno pierde diversidad, pierde a una gran mujer profesionista independiente, una gran guerrera de la innovación y la igualdad de género, que hacen falta en el Instituto.

Es verdad, sí hay excelentes colaboradoras en el equipo del Comisionado Presidente Gabriel Contreras, pero muy pocas ascienden aún a niveles de dirección de área y general, de coordinación y titulares de unidad aunque confío en que trabajarán por horarios y sistemas flexibles de trabajo y por mejorar las entrevistas de reclutamiento y promoción de personal en las que no hay perspectiva de género.

 

Sin María Elena el Pleno pierde diversidad, pierde a una gran mujer profesionista independiente, una gran guerrera de la innovación y la igualdad de género, que hacen falta en el Instituto.

 

La igualdad de género  en el IFT es un tema administrativo, en la Unidad de Administración pero carente de transversalidad, y del empuje y convicción que le daba María Elena, quien a mi salida, se quedó sola en esa lucha, sola frente a seis comisionados y centenares de servidores públicos varones y  no pocas colaboradoras del Instituto muy temerosas de hablar de las desigualdades, acosos y discriminaciones añejas, heredadas de COFETEL o de la sociedad machista mexicana en la que vivimos, pues no pueden darse el lujo de perder su trabajo por defender la igualdad de género que tanto bien les haría.

La única vez que intentamos reunirnos con colaboradoras de todas las áreas del IFT durante 15 minutos, los administradores ordenaron en ese instante sin previo aviso, un ejercicio de simulacro de sismo y evacuación del edificio para interrumpir nuestra reunión. María Elena y yo nos abrazamos y sonreímos, sin pronunciar palabra. Cuánto miedo, cuántas historias, cuantos aprendizajes en sororidad.

María Elena culmina con la frente en alto un ciclo muy importante de su carrera. Pero vendrán otros más, pues es incansable, brillante y artística y comprometida con el bien común. Su liderazgo en temas como la preponderancia, la red compartida, estudios en materia de barreras locales para el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones, su activa participación en la OCDE en representación del IFT como autoridad de competencia, y en el Consejo Consultivo Nacional del INEGI; en los Foros e intercambios con PIRCE del CIDE, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, la Comisión Europea son tan solo algunos de sus aportes inolvidables.

Cara María Elena: Como en la ópera te dirían, eres un “hard act to follow”. Un acto escénico difícil de igualar.

Afortunadamente seguiremos trabajando juntas en CONECTADAS y quizá en otros escenarios por un México más incluyente y justo, más meritocrático, más competido.

Ha sido un enorme privilegio conocerte, admirarte y hacerte parte de mi círculo de confianza. Te deseo que sigas disfrutando cada día de tu fascinante camino por la vida.

 

@LabardiniA